Bibliografía
Nutrición
Cuando el exceso no ayuda: por qué tomar “más antioxidantes” no siempre mejora tu fertilidad
Durante años escuchamos que los antioxidantes eran los buenos de la película. Que nos defendían de los radicales libres, del envejecimiento, de la inflamación, del cáncer. Y sí, es cierto: en cantidades adecuadas, los antioxidantes cumplen un rol fundamental en proteger nuestras células. Pero, como toda historia contada a medias, faltaba una parte clave: cuando nos pasamos de la dosis, los efectos pueden ser justo lo contrario a lo que buscamos.
Este es el tema que aborda un trabajo reciente de investigadores griegos, publicado en International Journal of Molecular Sciences (Moustakli et al., 2024), donde se analiza un fenómeno poco conocido pero cada vez más observado en medicina reproductiva: el estrés reductivo.
Así como sabemos que el estrés oxidativo, un exceso de radicales libres, puede dañar el ADN, las proteínas y las membranas celulares, el estrés reductivo ocurre cuando hay demasiados antioxidantes circulando, y ese exceso empieza a interferir en procesos celulares delicados como la maduración de espermatozoides, la ovulación, la formación de embriones y hasta la implantación.
El cuerpo necesita un equilibrio entre oxidantes y reductores. Es una danza fina, donde un paso de más puede romper la armonía. En el caso de la fertilidad, ese equilibrio se expresa en cómo se capacita un espermatozoide, cómo madura un ovocito o cómo se comunica una célula con otra durante la implantación embrionaria. Cuando inundamos al cuerpo con suplementos antioxidantes (vitamina C, E, zinc, coenzima Q10, selenio, entre otros) sin medir necesidades reales ni niveles previos, podemos alterar ese equilibrio.
En los hombres, el exceso de antioxidantes puede frenar procesos vitales como la fosforilación tirosina o la compactación del ADN espermático, afectando la motilidad, la integridad genética y hasta la capacidad de fecundar. Incluso se ha visto que altas dosis pueden romper los puentes disulfuro en las protaminas del esperma, debilitando la estructura que protege su material genético.
En las mujeres, el efecto es igual de delicado. Se ha observado que la sobredosificación de antioxidantes en ratones hembra disminuye la ovulación, posiblemente porque bloquea señales redox necesarias para que el folículo se rompa en el momento justo. Además, los niveles óptimos de especies reactivas del oxígeno (ROS) son necesarios en el folículo para regular hormonas, maduración del ovocito y formación del cuerpo lúteo.
Y si bien algunos estudios sugieren que ciertos suplementos mejoran parámetros espermáticos o aumentan la tasa de fertilización, los resultados en embarazos logrados o nacidos vivos siguen siendo inciertos. La calidad de la evidencia es irregular, y lo que está emergiendo con más fuerza es la necesidad de individualizar cada intervención.
Este estudio propone un enfoque más sofisticado: evaluar el “estado redox” de cada paciente antes de suplementar, usar herramientas de laboratorio para medir estrés oxidativo, y prescribir antioxidantes con la misma responsabilidad con la que se prescribe una medicación hormonal.
Porque el problema no son los antioxidantes en sí, sino la idea equivocada de que más es mejor. La fertilidad no es una carrera que se gana sumando cosas al cuerpo, sino un proceso que requiere respeto, escucha y regulación fina. A veces, intervenir menos es cuidar más.
Desde Inalia te invitamos a mirar con nuevos ojos la suplementación. A no dejarte llevar por modas o fórmulas universales. A consultar con profesionales que entiendan tu historia, tu contexto y tus necesidades reales. Porque cada cuerpo tiene su propio ritmo, su propio equilibrio, su propia manera de florecer.
Y a veces, lo que más necesitamos no es más, sino justo lo que hace falta.
Palabras clave:
suplementos antioxidantes, estrés reductivo, fertilidad personalizada, redox y ovulación, exceso de vitaminas, suplementación en fertilidad
Fuente:
Moustakli, E. et al. (2024). Impact of Reductive Stress on Human Infertility: Underlying Mechanisms and Perspectives. International Journal of Molecular Sciences, 25, 11802. https://doi.org/10.3390/ijms252111802
Bibliografía
Nutrición
Cuando el exceso no ayuda: por qué tomar “más antioxidantes” no siempre mejora tu fertilidad
Durante años escuchamos que los antioxidantes eran los buenos de la película. Que nos defendían de los radicales libres, del envejecimiento, de la inflamación, del cáncer. Y sí, es cierto: en cantidades adecuadas, los antioxidantes cumplen un rol fundamental en proteger nuestras células. Pero, como toda historia contada a medias, faltaba una parte clave: cuando nos pasamos de la dosis, los efectos pueden ser justo lo contrario a lo que buscamos.
Este es el tema que aborda un trabajo reciente de investigadores griegos, publicado en International Journal of Molecular Sciences (Moustakli et al., 2024), donde se analiza un fenómeno poco conocido pero cada vez más observado en medicina reproductiva: el estrés reductivo.
Así como sabemos que el estrés oxidativo, un exceso de radicales libres, puede dañar el ADN, las proteínas y las membranas celulares, el estrés reductivo ocurre cuando hay demasiados antioxidantes circulando, y ese exceso empieza a interferir en procesos celulares delicados como la maduración de espermatozoides, la ovulación, la formación de embriones y hasta la implantación.
El cuerpo necesita un equilibrio entre oxidantes y reductores. Es una danza fina, donde un paso de más puede romper la armonía. En el caso de la fertilidad, ese equilibrio se expresa en cómo se capacita un espermatozoide, cómo madura un ovocito o cómo se comunica una célula con otra durante la implantación embrionaria. Cuando inundamos al cuerpo con suplementos antioxidantes (vitamina C, E, zinc, coenzima Q10, selenio, entre otros) sin medir necesidades reales ni niveles previos, podemos alterar ese equilibrio.
En los hombres, el exceso de antioxidantes puede frenar procesos vitales como la fosforilación tirosina o la compactación del ADN espermático, afectando la motilidad, la integridad genética y hasta la capacidad de fecundar. Incluso se ha visto que altas dosis pueden romper los puentes disulfuro en las protaminas del esperma, debilitando la estructura que protege su material genético.
En las mujeres, el efecto es igual de delicado. Se ha observado que la sobredosificación de antioxidantes en ratones hembra disminuye la ovulación, posiblemente porque bloquea señales redox necesarias para que el folículo se rompa en el momento justo. Además, los niveles óptimos de especies reactivas del oxígeno (ROS) son necesarios en el folículo para regular hormonas, maduración del ovocito y formación del cuerpo lúteo.
Y si bien algunos estudios sugieren que ciertos suplementos mejoran parámetros espermáticos o aumentan la tasa de fertilización, los resultados en embarazos logrados o nacidos vivos siguen siendo inciertos. La calidad de la evidencia es irregular, y lo que está emergiendo con más fuerza es la necesidad de individualizar cada intervención.
Este estudio propone un enfoque más sofisticado: evaluar el “estado redox” de cada paciente antes de suplementar, usar herramientas de laboratorio para medir estrés oxidativo, y prescribir antioxidantes con la misma responsabilidad con la que se prescribe una medicación hormonal.
Porque el problema no son los antioxidantes en sí, sino la idea equivocada de que más es mejor. La fertilidad no es una carrera que se gana sumando cosas al cuerpo, sino un proceso que requiere respeto, escucha y regulación fina. A veces, intervenir menos es cuidar más.
Desde Inalia te invitamos a mirar con nuevos ojos la suplementación. A no dejarte llevar por modas o fórmulas universales. A consultar con profesionales que entiendan tu historia, tu contexto y tus necesidades reales. Porque cada cuerpo tiene su propio ritmo, su propio equilibrio, su propia manera de florecer.
Y a veces, lo que más necesitamos no es más, sino justo lo que hace falta.
Palabras clave:
suplementos antioxidantes, estrés reductivo, fertilidad personalizada, redox y ovulación, exceso de vitaminas, suplementación en fertilidad
Fuente:
Moustakli, E. et al. (2024). Impact of Reductive Stress on Human Infertility: Underlying Mechanisms and Perspectives. International Journal of Molecular Sciences, 25, 11802. https://doi.org/10.3390/ijms252111802
