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Psiconeuroinmunoendocrinologia

Cuando el estrés se instala en los ovarios: una historia silenciosa sobre fertilidad

A veces el cuerpo guarda historias que no podemos contar en palabras. El estrés, cuando se vuelve crónico, es uno de esos relatos que se escriben en el silencio, en el ritmo acelerado, en la sensación constante de amenaza, en la falta de descanso real. Y lo que quizás no sabías es que ese estrés puede dejar marcas profundas… incluso en tus ovarios.
Un estudio reciente publicado en Reproductive Biology and Endocrinology por Ma y colegas (2024) exploró lo que ocurre cuando el estrés no se va, cuando se vuelve parte del paisaje biológico de una mujer. Lo hicieron en un modelo experimental con ratonas, expuestas durante ocho meses a un tipo de estrés llamado CUMS (estrés crónico leve e impredecible). Lo que observaron fue impactante: los ovarios comenzaron a endurecerse, a fibrosarse. Perdieron su flexibilidad, su capacidad de producir óvulos sanos, de responder cíclicamente a las hormonas, de crear vida.
En pocas palabras: el estrés prolongado transformó a nivel físico y estructural el órgano que guarda la fertilidad. Los folículos —esas pequeñas cápsulas donde maduran los óvulos— comenzaron a morir antes de tiempo. Las células que rodean al óvulo (células de la granulosa) dejaron de multiplicarse como deberían y comenzaron a autodestruirse. Y lo más alarmante: el tejido ovárico empezó a llenarse de fibras de colágeno, como si el cuerpo estuviera endureciendo lo que debería ser dinámico y fértil.
Esto se llama fibrosis ovárica, y no es simplemente un dato técnico. Es un mecanismo por el cual el estrés puede acelerar el envejecimiento ovárico, reducir la reserva de óvulos y alterar el delicado equilibrio hormonal que regula el ciclo menstrual y la ovulación. En el estudio también se observó una caída en la cantidad de crías, lo que refuerza lo que muchas mujeres intuyen pero no siempre pueden comprobar en un análisis: que el estrés tiene peso real sobre su fertilidad.
¿Esto quiere decir que si estás estresada no vas a poder quedar embarazada? No. Pero sí significa que el estrés sostenido puede convertirse en un factor más, silencioso pero poderoso, que afecta la capacidad del cuerpo para concebir.
La buena noticia es que esta historia puede reescribirse. Desde Inalia proponemos una mirada integradora, donde la fertilidad no sea solo una cuestión de laboratorio, sino también de autocuidado profundo. Porque si el estrés crónico puede afectar los ovarios, también el descanso, la contención, la alimentación adecuada, el mindfulness y la regulación emocional pueden ayudar a protegerlos.
No se trata de “no sentir estrés”, porque la vida a veces es difícil. Se trata de darle espacio al cuerpo para repararse, de ofrecerle momentos de calma, de recuperar la percepción de seguridad. Porque el cuerpo necesita sentirse a salvo para florecer.
Y si estás en este camino, si estás deseando ser mamá y sentís que el mundo va demasiado rápido, esto también es para vos: tu fertilidad merece un espacio donde el estrés no sea el que decida.

Palabras clave:

fibrosis ovárica, estrés crónico, ciclo hormonal, inflamación ovárica, ovulación y ansiedad, salud ovárica, estrés biológico

Fuente:

Ma, J., Wang, L., Yang, D., et al. (2024). Chronic stress causes ovarian fibrosis to impair female fertility in mice. Reproductive Biology and Endocrinology.

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A veces el cuerpo guarda historias que no podemos contar en palabras. El estrés, cuando se vuelve crónico, es uno de esos relatos que se escriben en el silencio, en el ritmo acelerado, en la sensación constante de amenaza, en la falta de descanso real. Y lo que quizás no sabías es que ese estrés puede dejar marcas profundas… incluso en tus ovarios.
Un estudio reciente publicado en Reproductive Biology and Endocrinology por Ma y colegas (2024) exploró lo que ocurre cuando el estrés no se va, cuando se vuelve parte del paisaje biológico de una mujer. Lo hicieron en un modelo experimental con ratonas, expuestas durante ocho meses a un tipo de estrés llamado CUMS (estrés crónico leve e impredecible). Lo que observaron fue impactante: los ovarios comenzaron a endurecerse, a fibrosarse. Perdieron su flexibilidad, su capacidad de producir óvulos sanos, de responder cíclicamente a las hormonas, de crear vida.
En pocas palabras: el estrés prolongado transformó a nivel físico y estructural el órgano que guarda la fertilidad. Los folículos —esas pequeñas cápsulas donde maduran los óvulos— comenzaron a morir antes de tiempo. Las células que rodean al óvulo (células de la granulosa) dejaron de multiplicarse como deberían y comenzaron a autodestruirse. Y lo más alarmante: el tejido ovárico empezó a llenarse de fibras de colágeno, como si el cuerpo estuviera endureciendo lo que debería ser dinámico y fértil.
Esto se llama fibrosis ovárica, y no es simplemente un dato técnico. Es un mecanismo por el cual el estrés puede acelerar el envejecimiento ovárico, reducir la reserva de óvulos y alterar el delicado equilibrio hormonal que regula el ciclo menstrual y la ovulación. En el estudio también se observó una caída en la cantidad de crías, lo que refuerza lo que muchas mujeres intuyen pero no siempre pueden comprobar en un análisis: que el estrés tiene peso real sobre su fertilidad.
¿Esto quiere decir que si estás estresada no vas a poder quedar embarazada? No. Pero sí significa que el estrés sostenido puede convertirse en un factor más, silencioso pero poderoso, que afecta la capacidad del cuerpo para concebir.
La buena noticia es que esta historia puede reescribirse. Desde Inalia proponemos una mirada integradora, donde la fertilidad no sea solo una cuestión de laboratorio, sino también de autocuidado profundo. Porque si el estrés crónico puede afectar los ovarios, también el descanso, la contención, la alimentación adecuada, el mindfulness y la regulación emocional pueden ayudar a protegerlos.
No se trata de “no sentir estrés”, porque la vida a veces es difícil. Se trata de darle espacio al cuerpo para repararse, de ofrecerle momentos de calma, de recuperar la percepción de seguridad. Porque el cuerpo necesita sentirse a salvo para florecer.
Y si estás en este camino, si estás deseando ser mamá y sentís que el mundo va demasiado rápido, esto también es para vos: tu fertilidad merece un espacio donde el estrés no sea el que decida.

Palabras clave:

fibrosis ovárica, estrés crónico, ciclo hormonal, inflamación ovárica, ovulación y ansiedad, salud ovárica, estrés biológico

Fuente:

Ma, J., Wang, L., Yang, D., et al. (2024). Chronic stress causes ovarian fibrosis to impair female fertility in mice. Reproductive Biology and Endocrinology.

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