Bibliografía
Psicología
Cuando el deseo de ser mamá duele: cómo el estrés impacta la fertilidad
Hay un tipo de dolor silencioso que muchas veces no se nombra, que aparece en la espera, en los meses sin novedades, en los análisis que no dan respuestas claras. Es el dolor de quienes están atravesando la infertilidad. Y aunque el cuerpo es protagonista, el alma también lo siente. Porque la infertilidad no es solo un diagnóstico médico: es una experiencia profundamente emocional, que toca lo más íntimo de una persona y de una pareja.
Este relato podría empezar así, en primera persona, porque muchas mujeres y parejas lo viven así. Lo que la ciencia ha venido a mostrar en los últimos años es que ese estrés emocional no solo duele, también puede influir directamente en la posibilidad de lograr un embarazo.
La investigación revisada por la psicóloga Rosario Domínguez (2010), en un artículo clave para entender este fenómeno, recopila décadas de estudios que demuestran que el estrés específico que genera la infertilidad —ese que aparece cuando el cuerpo no responde, cuando los tratamientos fallan o cuando la sociedad presiona— puede afectar la calidad de la relación de pareja, la adherencia a los tratamientos y los resultados clínicos.
El hallazgo no es menor: las mujeres con infertilidad presentan niveles de ansiedad y depresión comparables a quienes enfrentan enfermedades como el cáncer o la enfermedad coronaria. No es un simple “nerviosismo” pasajero: es una experiencia vital que desequilibra emocionalmente, sobre todo si se sostiene en el tiempo. Y ese desequilibrio emocional puede interferir en los sistemas hormonales que regulan el ciclo reproductivo.
Lo más complejo es que muchas veces este estrés es doble: no solo por la ausencia de embarazo, sino también por el entorno social que muchas veces no comprende, no acompaña o juzga, dejando a las parejas aisladas, como si estuvieran corriendo una carrera solos, sin público que los aliente.
Pero la buena noticia es que también hay caminos. La investigación muestra que no todos los estilos de afrontamiento del estrés afectan igual. Las estrategias de evitación, como “hacer como si nada pasara”, aislarse o negar la angustia, están asociadas con mayor malestar emocional. En cambio, la expresión emocional, la búsqueda de apoyo, la confrontación activa del problema y el darle un significado positivo al proceso (como una oportunidad de crecimiento o de unión en la pareja) ayudan a reducir el estrés y favorecen una mejor adaptación.
Lo más emocionante de estos hallazgos es que también se observó que el nivel de estrés puede predecir el número de ciclos necesarios para lograr un embarazo, e incluso, en algunos casos, determinar si una pareja continúa o abandona el tratamiento. Esto es fundamental: el estrés no es solo un efecto de la infertilidad, también puede ser un factor que influye en su evolución.
En ese sentido, incluir espacios de psicoeducación, acompañamiento emocional y estrategias para regular el estrés no es un complemento decorativo, sino una necesidad clínica y humana. Porque no hay cuerpo fértil sin mente contenida. No hay proceso médico que funcione del todo si la persona que lo transita se siente sola, juzgada o rota.
Desde Inalia abrazamos esta evidencia con profunda convicción: el bienestar emocional es parte del tratamiento de fertilidad. No solo porque lo dice la ciencia, sino porque lo vemos todos los días. Por eso diseñamos espacios donde puedas hablar de lo que sentís, entender qué te pasa, aprender a respirar distinto, reconectar con vos misma y recuperar la calma.
Sabemos que buscar un embarazo cuando no llega puede ser un camino agotador. Pero también sabemos que acompañada, informada y sostenida, ese camino puede transformarse. Y que aunque no podamos controlar todos los resultados, sí podemos cuidar el cómo transitamos este deseo profundo de ser mamá.
Palabras clave:
estrés e infertilidad, fertilidad y emociones, salud mental reproductiva, acompañamiento en fertilidad, ansiedad por embarazo, impacto del estrés en la ovulación, regulación emocional y fertilidad, estrategias de afrontamiento, tratamientos de fertilidad, psicoeducación en fertilidad.
Fuente:
Domínguez V. (2010). ¿Qué sabemos hoy sobre las relaciones entre estrés e infertilidad?. Revista Médica Clínica Las Condes, 21(3): 463-468.
Bibliografía
Psicología
Cuando el deseo de ser mamá duele: cómo el estrés impacta la fertilidad
Hay un tipo de dolor silencioso que muchas veces no se nombra, que aparece en la espera, en los meses sin novedades, en los análisis que no dan respuestas claras. Es el dolor de quienes están atravesando la infertilidad. Y aunque el cuerpo es protagonista, el alma también lo siente. Porque la infertilidad no es solo un diagnóstico médico: es una experiencia profundamente emocional, que toca lo más íntimo de una persona y de una pareja.
Este relato podría empezar así, en primera persona, porque muchas mujeres y parejas lo viven así. Lo que la ciencia ha venido a mostrar en los últimos años es que ese estrés emocional no solo duele, también puede influir directamente en la posibilidad de lograr un embarazo.
La investigación revisada por la psicóloga Rosario Domínguez (2010), en un artículo clave para entender este fenómeno, recopila décadas de estudios que demuestran que el estrés específico que genera la infertilidad —ese que aparece cuando el cuerpo no responde, cuando los tratamientos fallan o cuando la sociedad presiona— puede afectar la calidad de la relación de pareja, la adherencia a los tratamientos y los resultados clínicos.
El hallazgo no es menor: las mujeres con infertilidad presentan niveles de ansiedad y depresión comparables a quienes enfrentan enfermedades como el cáncer o la enfermedad coronaria. No es un simple “nerviosismo” pasajero: es una experiencia vital que desequilibra emocionalmente, sobre todo si se sostiene en el tiempo. Y ese desequilibrio emocional puede interferir en los sistemas hormonales que regulan el ciclo reproductivo.
Lo más complejo es que muchas veces este estrés es doble: no solo por la ausencia de embarazo, sino también por el entorno social que muchas veces no comprende, no acompaña o juzga, dejando a las parejas aisladas, como si estuvieran corriendo una carrera solos, sin público que los aliente.
Pero la buena noticia es que también hay caminos. La investigación muestra que no todos los estilos de afrontamiento del estrés afectan igual. Las estrategias de evitación, como “hacer como si nada pasara”, aislarse o negar la angustia, están asociadas con mayor malestar emocional. En cambio, la expresión emocional, la búsqueda de apoyo, la confrontación activa del problema y el darle un significado positivo al proceso (como una oportunidad de crecimiento o de unión en la pareja) ayudan a reducir el estrés y favorecen una mejor adaptación.
Lo más emocionante de estos hallazgos es que también se observó que el nivel de estrés puede predecir el número de ciclos necesarios para lograr un embarazo, e incluso, en algunos casos, determinar si una pareja continúa o abandona el tratamiento. Esto es fundamental: el estrés no es solo un efecto de la infertilidad, también puede ser un factor que influye en su evolución.
En ese sentido, incluir espacios de psicoeducación, acompañamiento emocional y estrategias para regular el estrés no es un complemento decorativo, sino una necesidad clínica y humana. Porque no hay cuerpo fértil sin mente contenida. No hay proceso médico que funcione del todo si la persona que lo transita se siente sola, juzgada o rota.
Desde Inalia abrazamos esta evidencia con profunda convicción: el bienestar emocional es parte del tratamiento de fertilidad. No solo porque lo dice la ciencia, sino porque lo vemos todos los días. Por eso diseñamos espacios donde puedas hablar de lo que sentís, entender qué te pasa, aprender a respirar distinto, reconectar con vos misma y recuperar la calma.
Sabemos que buscar un embarazo cuando no llega puede ser un camino agotador. Pero también sabemos que acompañada, informada y sostenida, ese camino puede transformarse. Y que aunque no podamos controlar todos los resultados, sí podemos cuidar el cómo transitamos este deseo profundo de ser mamá.
Palabras clave:
estrés e infertilidad, fertilidad y emociones, salud mental reproductiva, acompañamiento en fertilidad, ansiedad por embarazo, impacto del estrés en la ovulación, regulación emocional y fertilidad, estrategias de afrontamiento, tratamientos de fertilidad, psicoeducación en fertilidad.
Fuente:
Domínguez V. (2010). ¿Qué sabemos hoy sobre las relaciones entre estrés e infertilidad?. Revista Médica Clínica Las Condes, 21(3): 463-468.
