Bibliografía

Psicología

Fertilidad, resiliencia y emociones: cuando el cuerpo y la mente hablan el mismo idioma

Hay veces en que el diagnóstico de un síndrome no se siente como una palabra médica, sino como una herida silenciosa. Así ocurre con muchas mujeres que viven con síndrome de ovario poliquístico (SOP): no solo enfrentan alteraciones hormonales o reproductivas, sino también una carga emocional que puede volverse invisible. Este estudio reciente, realizado por Zhang y su equipo en China, nos invita a mirar esa dimensión menos explorada de la fertilidad: cómo el estrés que genera la dificultad para concebir se entrelaza con la depresión, y cómo la resiliencia psicológica puede ser un puente para sanar.
La investigación incluyó a 192 mujeres con SOP que estaban atravesando tratamientos de fertilidad. A todas se les evaluaron tres aspectos fundamentales: su nivel de estrés relacionado con la fertilidad (a través de una escala validada que mide desde la presión social hasta la angustia de no ser madre), sus síntomas depresivos, y su capacidad de resiliencia: esa fuerza interna que permite adaptarse, sostenerse, rearmarse.
Los resultados fueron claros y conmovedores. Una de cada cuatro mujeres presentó síntomas depresivos clínicamente significativos. Pero no era cualquier tipo de depresión: estaba íntimamente ligada al estrés por la infertilidad. Cuanto mayor era esa carga emocional —la frustración con el cuerpo, la presión del entorno, el temor a no ser madre—, más intensos eran los síntomas depresivos. Y sin embargo, hubo un dato esperanzador: aquellas mujeres que mostraban mayores niveles de resiliencia sufrían menos. Su estado emocional estaba más protegido, como si esa capacidad de sostenerse internamente amortiguara el golpe del diagnóstico o de los tratamientos fallidos.
Lo más novedoso del trabajo fue que demostró, con herramientas estadísticas complejas (modelos de mediación), que la resiliencia no solo influía, sino que mediaba activamente el impacto del estrés sobre la depresión. En otras palabras, no es solo que las mujeres resilientes sufren menos: es que la resiliencia amortigua el daño emocional del estrés relacionado con la infertilidad. Un recurso interior capaz de modificar la trayectoria del sufrimiento.
Esto abre un campo inmenso para el acompañamiento terapéutico. Porque la resiliencia no es un rasgo fijo: puede cultivarse. Con mindfulness, psicoeducación, grupos de contención, terapia PNI, prácticas corporales o técnicas de respiración, podemos fortalecer esa capacidad. Podemos ofrecer a las mujeres algo más que un diagnóstico: herramientas para sostenerse emocionalmente mientras atraviesan lo más difícil.
Desde Inalia, creemos que este enfoque es imprescindible. Porque cuando una mujer busca un embarazo, no está solo activando un sistema hormonal. Está abriendo todo su ser. Y ese proceso, tan biológico como emocional, necesita espacios que abracen las dos cosas. Necesita ciencia, pero también contención. Intervenciones, pero también escucha.
No alcanza con medir hormonas o estimular ovarios si no estamos atentas a cómo se siente esa mujer. Qué la sostiene. Qué le duele. Qué la ayuda a seguir. Y si la resiliencia puede ser una pieza clave en esa historia, entonces también merece ser parte del tratamiento.

Palabras clave:

fertilidad, ovario poliquístico, SOP, depresión, resiliencia, salud mental, estrés, tratamientos de fertilidad, acompañamiento emocional, salud reproductiva femenina, psiconeuroinmunología

Fuente:

Zhang, Z., Liu, M., Zhao, F., Chen, H., & Chen, X. (2024). Fertility Stress, Psychological Resilience, and Depressive Symptoms in Women With Polycystic Ovary Syndrome. Cureus, 16(9): e70352.
https://doi.org/10.7759/cureus.70352:contentReference[oaicite:0]{index=0}

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La investigación incluyó a 192 mujeres con SOP que estaban atravesando tratamientos de fertilidad. A todas se les evaluaron tres aspectos fundamentales: su nivel de estrés relacionado con la fertilidad (a través de una escala validada que mide desde la presión social hasta la angustia de no ser madre), sus síntomas depresivos, y su capacidad de resiliencia: esa fuerza interna que permite adaptarse, sostenerse, rearmarse.
Los resultados fueron claros y conmovedores. Una de cada cuatro mujeres presentó síntomas depresivos clínicamente significativos. Pero no era cualquier tipo de depresión: estaba íntimamente ligada al estrés por la infertilidad. Cuanto mayor era esa carga emocional —la frustración con el cuerpo, la presión del entorno, el temor a no ser madre—, más intensos eran los síntomas depresivos. Y sin embargo, hubo un dato esperanzador: aquellas mujeres que mostraban mayores niveles de resiliencia sufrían menos. Su estado emocional estaba más protegido, como si esa capacidad de sostenerse internamente amortiguara el golpe del diagnóstico o de los tratamientos fallidos.
Lo más novedoso del trabajo fue que demostró, con herramientas estadísticas complejas (modelos de mediación), que la resiliencia no solo influía, sino que mediaba activamente el impacto del estrés sobre la depresión. En otras palabras, no es solo que las mujeres resilientes sufren menos: es que la resiliencia amortigua el daño emocional del estrés relacionado con la infertilidad. Un recurso interior capaz de modificar la trayectoria del sufrimiento.
Esto abre un campo inmenso para el acompañamiento terapéutico. Porque la resiliencia no es un rasgo fijo: puede cultivarse. Con mindfulness, psicoeducación, grupos de contención, terapia PNI, prácticas corporales o técnicas de respiración, podemos fortalecer esa capacidad. Podemos ofrecer a las mujeres algo más que un diagnóstico: herramientas para sostenerse emocionalmente mientras atraviesan lo más difícil.
Desde Inalia, creemos que este enfoque es imprescindible. Porque cuando una mujer busca un embarazo, no está solo activando un sistema hormonal. Está abriendo todo su ser. Y ese proceso, tan biológico como emocional, necesita espacios que abracen las dos cosas. Necesita ciencia, pero también contención. Intervenciones, pero también escucha.
No alcanza con medir hormonas o estimular ovarios si no estamos atentas a cómo se siente esa mujer. Qué la sostiene. Qué le duele. Qué la ayuda a seguir. Y si la resiliencia puede ser una pieza clave en esa historia, entonces también merece ser parte del tratamiento.

Palabras clave:

fertilidad, ovario poliquístico, SOP, depresión, resiliencia, salud mental, estrés, tratamientos de fertilidad, acompañamiento emocional, salud reproductiva femenina, psiconeuroinmunología

Fuente:

Zhang, Z., Liu, M., Zhao, F., Chen, H., & Chen, X. (2024). Fertility Stress, Psychological Resilience, and Depressive Symptoms in Women With Polycystic Ovary Syndrome. Cureus, 16(9): e70352.
https://doi.org/10.7759/cureus.70352:contentReference[oaicite:0]{index=0}

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